5. Via Verde del Tajuña / Talajara B-PRO Bike Marathon 08

Antes de empezar…
Esta semana tocaba bici ‘a saco’. Hablaré de dos rutas que hice los dos últimos fines de semana, y que curiosamente las dos discurren por vías verdes, durante algún tramo al menos. La primera es la Vía Verde del Tajuña, que se puede realizar desde Arganda del Rey hasta Ambite, en un recorrido de 96 km, por una senda totalmente asfaltada y señalizada. La segunda, es la marcha organizada por B-PRO (Festibike): Talajara, que este año celebraba su primera edición y ofrecía dos variantes: 70 y 110 km. Vamos con ello.

Via Verde del Tajuña


Las Vías Verdes (VV) son antiguos recorridos ferroviarios que han sido rehabilitados para que por ellos se puedan practicar el senderismo y las rutas cicloturistas. De cara al ciclismo, nos ofrecen la ventaja de que suelen ser recorridos con escaso desnivel y perfectamente señalizados, por lo que es ideal para aquellas personas que quieran practicar el ciclismo sin grandes esfuerzos. La recompensa que ofrecen además es descubir una zona, que seguramente tenga interes natural y/o cultural. La del Tajuña tiene la particularidad de que es generosamente larga, 96 km desde Arganda hasta Ambite, por lo que también supone una buena zona de prácticas para ciclistas algo más experimentados.

Podríamos establecer la siguiente clasificación en función de los diferentes niveles, para hacer recorridos por esta VV:
Básico (30 km): Ambite - Carabaña. Sin desnivel, muy suave, se puede disfrutar del paraje y la visita a las 3 localidades que atraviesa el recorrido.
Medio-Bajo (65 km): Ambite - Morata de Tajuña. El recorrido es más cómdo en este sentido (a la ida se realiza ligero ascenso, a la vuelta descenso).
Medio (96 km): Arganda del Rey - Ambite. El recorrido es más duro en este sentido (los últimos 15 km hay un descenso sufrido por el numero de km en las piernas).

Empezando en Arganda del Rey, el carril bici se puede alcanzar con relativa facilidad desde la estación de metro. Si llegamos hasta allí en coche, el párking junto a la estación buen lugar para dejarlo. Los primeros kilómetros son muy cómodos. La única pega, en días lluviosos como el que me tocó a mi y a mis compañeros, es que el fango inunda algunos tramos de estos primeros km y la bici (y tú seguramente) os quedeis bien manchaditos nada más empezar. Por suerte, el fango no volverá a aparecer en los 85 km restantes de recorrido. Según avancemos, nos encontraremos con un descenso notable que será causa de cierto sufrimiento a la vuelta.

Con nuestra llegada a Morata de Tajuña, se inicia la ruta por la VV ‘oficial’, que vendrá señalizada kilométricamente, y ofrece paneles informativos sobre las diferentes zonas que atraviesa. El trayecto entre Ambite y Morata es treméndamente asequible, dado que no presenta desniveles apreciables y no hay posibilidad de pérdida: la ruta está claramente señalizada en todo momento. Tampoco faltan merenderos para hacer un alto por el camino, tomar algo y contemplar la zona. Desde luego, la mejor zona para hacer el descanso será en la propia llegada a Ambite; un buen lugar para reponer fuerzas antes de emprender el regreso.

En 4 horas y media da tiempo a hacer los 96 km de ruta a un ritmo no muy elevado. Aún así, el cansancio pesa en la piernas, las rutas tan largas, aunque cómodas, siempre se dejan notar. ¿Lo mejor y lo peor de esta ruta? Lo mejor sin duda, que es el mejor sitio para ‘hacer kilómetros’ cómo si de una ruta por carretera se tratase, y se disfruta de la zona. Lo peor, quizás los postes que aparecen de repente en el carril bici para impedir el paso a los vehículos, pero que pueden dar una desagradable sorpresa a cualquier ciclista que no los viera a tiempo. También me parece sorprendente que hay tramos de VV que tienen permitida la circulación de vehículos, muchas veces los ciclistas no se lo esperan y puede dar lugar a accidentes. Por lo demás, totalmente recomendable; es cercano a Madrid capital y recorre una zona que merece una visita.

Sólo tengo una sección del track, de Morata a Ambite, pero os puede servir de referencia:
http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=103232

Talajara B-PRO Bike Marathon 08

Menuda pasada de marcha. Es de estas grandes quedadas, como Fesibike o la Marcha de Colmenar, que no defraudan a nadie. 1500 personas acudieron a esta primera edición. La salida se relizaba a las 10:00 (realmente 10:30) en Talavera de la Reina. Chip de cronometraje en la pierna, dorsal en la bici,… empiezan a rodar bicis, ¡allá vamos!

El tramo de enlace de Talavera con la VV de la Jara no es nada evidente, pero el notable rastro de ciclistas y la buena señalización por parte de la organización nos llevan sin problemas hasta la misma. La primera sorpresa es un tramo muy embarrado, donde los ciclistas se aglutinan: algunos se bajan de la bici, otros avanzan por el barrizal y otros incluso se meten con la bici en el pequeño canal que hay junto al camino. El barrizal no es para tanto; pero tanta gente junta provoca atascos, como siempre. Muchos ciclistas son de los que no se apartan, y se quedan parados justo en medio de todo el camino… esta es una de esas cosas que pasa siempre. Hay que echarse a un lado; si te paras de golpe, obligas al de atrás a parar o incluso puedes hacer que se pegue un ‘galletón’.  Avanzando avanzando, llegamos a la VV, dónde el firme está mucho mejor; y el superpelotón empieza a tomar velocidad.

Avituallamiento líquido. Una de las sensaciones que me encantan es la de “cojo botella en marcha, bebo, lanzo botella…” a lo maratón. No preocuparse que la organización se encarga de limpiar la zona. Más alante, espera una de las zonas más espectaculares del recorrido, en el viaducto, donde disfrutamos de unas vistas impresionantes. Camino arriba, camino abajo… ¡plas! Llegamos al avituallamiento donde se separan las dos rutas posibles: 70 y 110 km. Yo, para la de 70 km,… ¡alguien tenía que hacerla para contar cómo era!

En primer lugar, salieron más kilómetros, 80. En segundo, el recorrido de por sí no era nada despreciable. A partir del avituallamiento empieza la ruta ‘de verdad’. Nada más llegar a la primera subida decente, veo un ristra enoooorme de ciclistas empujando la bici a pata. Mucha, mucha gente, llegó sin saber dónde se metía, o al menos fue demasiado rápido al principio sin saber que lo malo estaba por llegar. Esto lo vería mucho todo el día: gente que se bajaba de la bici en las cuestas. Yo me bajé de la bici en una cuesta, la única que ninguna persona de Talajara 08 consiguó subir en bicicleta. Una cuesta que era un pedregal larguísimo que era dificil de subir incluso andando. Evidentemente, este era un tramo de enlace que planificó la organización; ninguna persona normal podría subirlo dando pedaladas; algún héroe al menos lo intentó y se llevó su correspondiente ovación de aplausos.

La estrella de la ruta: las migas. Unas sabrosas migas en el último avituallamiento. La pega: eran una trampa mortal. Tras este avituallamiento, esperaba el último y duro tramo de 25 km. A mucha gete se le atragantó, mitad por ser los últimos km de la ruta, mitad por hincharse a comer y beber en la última parada. Aún con todo, se podía hacer sufriendo pero sin problemas. Un tramo divertidísimo, con buenos tramos de subida y de bajada y senderos algo más técnicos. Una pasada.

Y tras superar el último tramo. Bajada hasta Talavera. Volvemos al lugar de dónde partimos. La organización nos regala bolsas con Isostar, calcetines B-PRO, revistas, libro de rutas por la zona y una camiseta que conmemora el evento. La gente encantada, y es normal. Ha sido un gran ejemplo de cómo organizar una marcha multitudinaria. El próximo año allí estaré… y también un buen puñado de gente que se sumarán a los actuales 1500, porque esta promete ser una de las grandes citas del calendario.

Os dejo el track de la ruta:
http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=221561

4. Entrenamiento, GPS y Wikiloc

Antes de empezar…
¡Hola compañeros! Esta semana tengo ‘tuttifrutti’ de cositas para contar sobre los sistemas de posicionamiento GPS y sus múltiples aplicaciones a la hora de entrenar y hacer realizar rutas. Hablaremos de Wikiloc, una web tremendamente útil para los usuarios de GPS en particular, y montañeros en general. Sé también que echais en falta un poquito de escalada; que aún no hemos tocado.  Será más adelante, os adelanto que dentro de dos semanas, cuando empiece una serie de artículos sobre pequeñas escuelas de escalada en Madrid y Segovia. La próxima semana tocará hablar de bici. Concretamente de la Vía Verde del Tajuña (96 Km) que repetí el día 12 de Octubre y la Vía Verde de la Jara, que visitaré con motivo del B-PRO Bike Marathon (70 Km o 110 Km, según se elija) que se celebrará el próximo domingo.

Entrenamiento, GPS y Wikiloc

Vivac en Peñalara, atardecer

Hoy día no hace falta presentar lo que es un GPS. Todos tenemos la idea de un dispositivo que nos indica nuestra posición en el globo y nos guía en recorridos del punto A al punto B. ¿En qué consiste un GPS exactamente? Bueno, alrededor del globo hay 27 satélites (aunque realmente empleamos 24 de ellos) que servirán de referencia a nuestro dispositivo. Al igual que ocurre con un simple teléfono móvil; podemos determinar la posición de cualquier terminal por triangulación de la señal respecto a 3 puntos base. No hace falta decir que la precisión depende del número de satélites de los que recibamos la señal. Por muy bueno que sea tu GPS, jamás se consigue una posición exacta, hay unos márgenes de error pequeños y, por lo general, aceptables para el uso que le vamos a dar. Dicho esto, veamos que utilidades le podemos dar.

Un GPS parte de la simple, pero poderosa idea, de que conoce nuestra posición en un instante  determinado. Gracias a esto, empleando una determinada cartografía digitalizada; podemos orientarnos del mismo modo que si en nuestro mapa de toda la vida una X marcara el punto donde estamos. Evidentemente, un GPS puede ofrecernos mucho más. Los trackpoints (literalmente, ‘puntos de ruta’), son recorridos a través de una determinada zona por un determinado usuario de GPS, que almacenará en su dispositivo y lo podrá compartir (lo puede pasar al ordenador, enviarlo por internet, etc.). Es como si alguien nos dejara un rastro de migas de pan por el camino, y lo único que tuviéramos que hacer es seguirlas. Para ello sólo tenemos que descargar las rutas de internet, subirlas a nuestro GPS y ¡a rutear!

Visto esto, ¿qué es Wikiloc? Es una web (www.wikiloc.com) donde los usuarios de GPS suben los ‘tracks’ de sus rutas. La ventaja es que podemos visualizar esa ruta directamente sobre las imágenes por satélite de la zona correspondiente… y eso es algo maravilloso. Es maravilloso porque no hace falta tener un GPS para disfrutar de las ventajas de ver plasmada una ruta sobre un plano. No sólo podemos ver el recorrido. En primer lugar, podemos ver fotos sobre la zona, subidas por los usuarios de Wikiloc y Panoramio. Otra ventaja más: las altimetrías. El GPS ofrece 3 coordenadas (longitud, latitud, altura), con lo que podemos elaborar automáticamente una altimetría del recorrido, algo muy útil en ciclismo, senderismo, alpinismo, etc. También se suelen indicar posiciones de lugares de interés: refugios, fuentes o zonas de vivac.

Y la cosa va más allá. Si tienes instalado en tu PC la aplicación Google Earth, puedes descargar el track y verlo en el mapa en 3 dimensiones; visualizar más de una ruta a la vez, calcular distancias, ver alturas en cada punto… en fin, infinidad de posibilidades que se añaden a todas las de antes. Pero lo más de lo más, es tener tu propio GPS y poder descargar las rutas al mismo. De esta forma no hará falta conocer la zona para darse una buena pateada por la misma; sin tener que esforzarse demasiado con la orientación.

8.jpg

Evidentemente, el GPS nos ofrece muchas ventajas, que no siempre hace falta usar. De hecho, yo uso el GPS para orientarme con la bici; pero no en la montaña. En la montaña sólo guardo el recorrido que hago para que, en caso de perderme, pueda encontrar con facilidad el camino de vuelta. También es útil conocer tu posición exacta en una situación de emergencia. La orientación ‘tradicional’ es una de las diversiones más que tiene el montañismo.

Yo empleo un teléfono móvil con GPS: el Nokia 6110 navigator. Me ofrece infinitas ventajas si le instalo la aplicación Nokia Sportstracker (en internet, descarga gratuita). Puedo salir a correr, por ejemplo, y la aplicación guardará mi ruta, me ofrecerá la altimetría, la velocidad instantánea y media, punto más alto, más bajo y más rápido; e incluso las calorías quemadas en función de mi peso, edad y altura. Y la ventaja es que sigues llevando un móvil encima: puedes recibir llamadas, escuchar música y toda esa serie de cosas. De cara a la montaña o la bici, sólo es útil para guardar rutas y subirlas a Wikiloc o encontrar el camino de vuelta; no para orientarse por una ruta desconocida. Pero tiene un buen precio; y no es una mala compra para los que quieren ver más tarde en PC las rutas que han hecho.

En definitiva, vemos que el GPS es tremendamente útily ventajoso. La mayor ventaja que le veo es sin duda, la de poder compartir las rutas; es muy útil a la hora de conocer zonas y ver las características de la ruta. Supongo que con el tiempo, y la bajada de precios, veremos un uso muy cotidiano. Hasta entonces, siempre podremos ir disfrutando de las rutas que nos ofrece Wikiloc…

3. ¡A correr!

Antes de empezar…
¡Buenas compañeros! Esta semana toca hablar del running, o de como correr puede favorecer nuestro nivel en cualquiera de las disciplinas de montaña que practiquemos. Además, quería hablaros de la utilidad del GPS a la hora de entrenar; concretamente en la aplicación que Nokia permite instalar en sus móviles con GPS, que es tremendamente útil y muy versátil… pero como me ha salido ya un post bastante extenso, dejaremos el GPS para la próxima semana. Mi idea no es daros unas lecciones teóricas sobre como entrenar; algo para lo que evidentemente no estoy cualificado, sino compartir con vosotros cómo empecé mi sencillo entrenamiento y algunos consejos y trucos útiles que he ido aprendiendo con el tiempo. Por cierto, publico esto cuando ya es la madrugada del miércoles al jueves… ¡se me pasó que ya era miércoles, jeje!

¡A correr!

Atardecer Somaén, Soria

He oido muchas, muchísimas veces, eso de “Puf, es que estoy bajísimo de forma, si es que tengo que empezar a salir a correr…”. A partir de este punto, hay dos tipos de personas, las que al día siguiente salen a la calle y empiezan a dar zancadas, y las que al día siguiente notan que no tienen el cuerpo para bromas y piensan “Bueno, ya otro día, que hoy…
a) … no me noto yo con energías”
b) … saldría, pero es que hace un frío que pela”
c) … yo iría a correr, pero… (y piensan que en qué momento dirían que iban a ponerse a correr)”
No preocuparse, es perfectamente normal. Correr, cuesta; y hay muchas otras cosas más entrentenidas que hacer. Pero os animo a que os lo planteeis, porque es algo que verdaderamente merece la pena. Correr no sólo mejora nuestra resistencia física en general y pone nuestras piernas a tono, sino quenos ayudará a perder el peso que nos sobra rápidamente y hasta nos librará del estrés al generar endorfinas. Si nos ponemos filosóficos podríamos decir que correr es una forma de vida, la de las personas que aprovechan un rato de su tiempo libre para mantenerse sanos, lo que demuestra su fuerza de voluntad y sus ganas de disfrutar más del deporte.

“¡Vale!” Pensarás. “Pero correr sigue siendo un rollo”. Bueno, la verdad es que he oído muchas de las excusas de por qué la gente no sale a correr; solucionemos algunas. La de “correr aburre”, vale, no es tan divertido como un partido de fútbol, pero siempre tienes el MP3 a mano para amenizar el trayecto y seguro que disfrutas de la vuelta por el parque o el ajetreo de la ciudad. Otra es “si es que me da vergüenza que la gente me vea correr”. Vamos a ver, somos deportistas. Cuando vemos a alguien corriendo por el parque, aunque esté sudoroso/a, aunque tenga un estilo un tanto raro o aunque vista de formas inimaginables… no pensamos “jaja, ¡qué ridiculo más espantoso!”. Hay que quitarse ese miedo, correr es algo perfectamente normal y no tenemos que preocuparnos por cómo nos vean los demás. Las otras excusas son “que frío” o “me noto flojo”. En respuesta a lo primero, procura escoger las horas con mejores temperaturas del día. Y si te notas sin energías, no te preocupes; eso es antes de empezar, tras correr unos minutos notarás como las energías aparecen misteriosamente (puede que el primer día no, pero es de esas cosas que notarás con el tiempo). Vale, hemos liquidado las excusas. A la faena…

¿Qué necesitas para correr? Facilísimo. Zapatillas para correr; son las zapatillas que tenemos todo el mundo por lo general, ya que son muy cómodas y te valen para varios deportes. ¿Me compro unas mejores ahora que voy a correr a menudo? Te aconsejaría que, si te valen tus zapatillas, empieces con ellas, y ya con el tiempo, en función de tu forma de correr y tus gustos, elijas unas que se adapten a tu estilo. En cuanto a la ropa, una camiseta que transpire bien, y unos pantalones cortos para el buen tiempo. Para épocas de más frío yo prefiero las mallas largas, pero si vas agusto con pantalón largo estupendo. Si notas que te rozan las piernas con el pantalón, y te es incómodo, puedes correr usando mallas cortas; bien sólas o bien con el pantalón corto sobre ellas. Y ya está… a priori. Para completar el equipo, nunca vienen mal unas gafas de sol, que te protegen del sol y en invierno de que el frío viento te de en los ojos. Un reloj, con cronómetro a ser posible, es bastante útil, igual que un pulsómetro; y ya no digamos un GPS, como comentaré la próxima semana.

Y ahora que tienes todo, ¿cómo correr? En mi experiencia personal, el primer día es el más duro. Te cansarás muy pronto, el corazón te latirá muy rápido, y llegarás a casa sudoroso. Es normal si estás poco acostumbrado a correr. Que esto no te asuste, es sólo el primer día. Habrás oído muchas veces eso de “respira por la nariz, echa aire por la boca”. Bueno, a priori es lo más adecuado; pero la nariz tiene menos caudal de aire que la boca, y te expones a un flato si tu cuerpo te pide mas aire y no se lo das. Mi consejo, respira por donde te dé la gana; ya cuando se acostumbre tu cuerpo podrás inspirar por la nariz, mientras tanto coge el aire que necesites por la boca si es necesario. En algún sitio de internet he leido este mismo consejo; es sólo un consejo y yo no soy un especialista, haz lo que creas conveniente.

La distancia que recorras inicialmente va en función de tu forma física, tu altura y peso,  tu velocidad y el propio recorrido. Podrías empezar con 5 km. Mira el tiempo que has tardado. Si sales 3 días por semana, tu objetivo será reducir ese tiempo. Es bueno hacer sesiones del estilo, hoy 5 km, el siguiente 5 km pero más rápido, el tercero más rápido; y el cuarto reduce la intensidad del ejercicio. El descanso es fundamental a la hora de recuperarse y de progresar. De igual modo, es fundamental que dediques, tras el periodo de iniciación, un día (ej. sábado) a realizar carreras de larga distancia. Es decir, recorridos más largos que los que haces entre semana, ya que será lo que veraderamente te haga progresar. ¿Cómo tener un buen plan de entrenamiento? Puedes recurrir a MyAsics.com, por ejemplo, donde conseguirás un plan personalizado para entrenar, con distintos objetivos: 5km (ideal para comenza), 10km (a coger forma), media-maratón (esto es ya un buen entrenamiento, a este llegue yo), maratón (estupendo, pero si consideramos que quieres hacer montaña y no vas a dedicarte al running, quizás es pasarse…). En principio, cualquiera puede llegar sin problemas a hacer media-maratón, sería una buena meta final.

A partir de aquí, tienes que se tú quien actúa. Mi consejo, el plan suele ser difícil de cumplir a la perfección, pero lo sigas tal cual manda o no, ten siempre presente de que tienes que llevar un entrenamiento constante (sin semanas vacías) y si te notas para hacer más de lo que te marca, anímate a hacer más. Y recuerda, no es que vaya a ser todo disfrutar; pero tampoco hace falta sufrir, lleva un ritmo con el que no tengas problemas y actúa según te indique tu propio cuerpo. Importante: calentar y estirar, lo último que queremos es una lesión. Te dejo pues que te pienses si te vas a animar o no. Nos vemos el próximo miercoles para hablar de los GPS y cómo de geniales pueden ser a la hora de entrenar o hacer rutas. ¡Hasta entonces!

PD: ¡Anímate!

2. Caminantes, hay caminos / Ruta trekking: Mulhacén desde Trevélez

Antes de empezar…
El trekking viene a ser la piedra angular de todos deportes de montaña. Cualquier aficionado a la escalada, al esquí, el barranquismo,… también será sin duda alguna buen amante de los recorridos a pié por la montaña. Por eso, considerando que todos hemos practicado este deporte en mayor o menor medida, he concluido que esta semana será más importante centrarme en contar la ruta que he realizado que en introducir el deporte en sí. Vamos con ello…

Andando por Sierra Nevada

Caminantes, hay caminos
Podemos llamarle trekking, podemos llamarle senderismo o incluso montañismo en términos más generales. Estamos hablando, simplemente, de la actividad de caminar por una ruta previamente establecida; aunque cualquier aficionado a la montaña comprendera que es mucho más. Caminar es la actividad que nos permite acercanos a la montaña y a la naturaleza de la forma más directa, disfutando con calma del entorno, de la compañía o incluso de la soledad.

El término de trekking se comenzó a emplear en las grandes cordilleras (Himalaya, Andes) para designar a las rutas “a pata” hasta llegar a los campamentos base desde los que realizar las expediciones. Generalmente, estamos hablando de rutas de varios días, en las que se salvan grandes distancias. Las rutas más importantes o, al menos, de mayor afluencia de senderistas, suelen estar homologadas y bien señalizadas: senderos de Gran Recorrido (GR), con longitudes normalmente superiores a los 50 kilómetros,  o Pequeño Recorrido (PR). La señalización de estos es común internacionalmente, con los conocidos rojo-blanco, amarilo-blanco y, por supuesto, multitud de hitos que marcan que seguimos el sendero correctamente.

La equipación no tiene mucho misterio. Ropa adecuada para la realización de grandes travesías, botas de montaña, mochila y, si se desea, bastones de trekking. Será imprescindible llevar un mapa, brújula, GPS si se desea, agua en abundancia, comida, bolsas para guardar los desperdicios, teléfono móvil (fundamental en caso de accidente), gafas de sol y crema solar. En los recorridos de varios días, se necesitará también un saco de dormir para el refugio y, en su caso, equipación para hacer vivac. Lógicamente, cada excursión requerirá una equipación diferente, pero en principio los elementos comunes y básicos son los mencionados antes.

Para terminar, hay que decir que hay diferentes tendencias a la hora de practicar trekking, como el senderismo ultraligero, que afirma (no sin razón) que se disfruta mucho más de la experiencia aligerando la carga que llevamos. Tiene sus pros y sus contras. Lógicamente, nunca “aligeres” dejandote en casa aquel material que sea fundamental en temas de seguridad; parece obvio, pero aligerando aligerando a veces prescindimos de cosas fundamentales. También, si hablamos de equipación: sacos, esterillas, etc., “más ligeros” suele traducirse en “más caros”. Un buen remedio es ver trucos para crear nuestros propios elementos ligeros, o aligerar los que ya tenemos; como podemos encontrar en webs del tipo ultralightbackpacking.com o similares.

Conclusiones. Practicar trekking es una de las actividades deportivas más enriquecedoras. Es un deporte muy accesible, con una equipación barata y rutas para todos los gustos y niveles. ¡Nada más que desearos a todos una feliz caminata!

Ruta trekking: Mulhacén desde Trevélez
La cosa es que hace un par de semanas tenía tres días seguidos libres (puf, ¡y eso que tener dos ya me parece una maravilla), así que hablé con un amigo: “Oye, ¿dónde nos vamos? Pirineos, Picos,Sierra Nevada…”. Nos hubiera valido cualquier destino, pero parecía que el tiempo en Sierra Nevada iba a ser especialmente bueno, y ninguno de los dos habíamos ido nunca. ¿Y qué ascender en Sierra Nevada? ¡Pues Mulhacén! Nunca viene mal contar que ya que te has ido a hacer montaña, has subido el pico más alto de la península. Así pues, un martes por la mañana, salimos de madrid a eso de las 8:00…

Al fondo Trevélez

Y lo siguiente fueron 6 horitas de coche. ¡Con lo que me encanta conducir!Si tuviera dinero, en vez de ir a la montaña, cogería mi deportivo los fines de semana y a hacer kilómetros; pero bueno, puestos a elegir ¡mejor hacer las dos cosas! Total, pasamos Jaén, Granada, … y cuando llegas al pueblo de Lanjarón podríamos decir que llega la hora de tomar la genuína carretera de montaña. Como siempre, precaución, porque te toparás con los típicos conductores que se creen que toda la carretera es suya, y bajan a toda pastilla invadiendo el carril contrario en cada curva. Pueblecitos blancos preciosos por todas partes, rodeados de montañas, ¡me encanta Andalucía! Y tras una hora más o menos desde Lanjarón, llegareis a Trevélez, el pueblo más alto de España. O al menos eso dicen. Para mí, lo más importante no es que fuera el más alto ni nada por el estilo, lo más maravilloso eran los jamones, tan típicos de alli. Mmm, que delicia, aún se me hace la boca agua pensando en ellos.

Bueno, vale, hablemos de montañismo. Eran las 15:30. Al Este de Trevélez (por cierto, se me hizo dificilísimo pronunciarlo bien; de cada 10 veces, 9 decía Trévelez o Trevelez…) sale una pista forestal por la que comenzaremos nuestro camino. No os voy a engañar. Para mí, que lo más dificil a la hora de orientarse en todo el camino, es encontrar de donde partía la dichosa pista forestal. Más de una vuelta dímos por el pueblo, pero al final, lo encontramos y emprendimos la marcha. Cómo siempre, si hay gente, lo mejor es preguntar. Los lugareños, simpatiquísimos, nos indicaron a la perfección como coger el GR. En el mapa topográfico parecía un poco más confuso distinguir la ruta; pero en cuanto tomamos el GR era un ascenso sin pérdida.

Al principio el cielo estaba un poco tapado, y nos quedamos bastante sorprendidos. ¿A que al final nos llueve ahí arriba? Para nuestra suerte, fue despejandose poco a poco, hasta quedar un cielo perfectamente limpio, sin una sóla nube hasta donde alcanzaba la vista. Una preocupación menos. En aquel momento, lo que más nos importaba, era lo costoso que se nos estaba haciendo el caminito. La combinación, mochila pesada (comparada con la mochila habitual para salidas de un único día) y senderito un tanto tortuoso, hizo que tardaramos mucho, mucho más de lo que esperabamos en un principio, en llegar al refugio de Poqueira, nuestro primer objetivo. El desnivel hasta llegar a este, es un ascenso de 1100 metros y un descenso de otros 100. Sobra decir que esta ruta es más costosa que la que parte desde Capileira hasta el refugio. En fin, 4 horitas y pico,  y bastante cansancio en el cuerpo. El refugio muy chulo; grande, cuidado y por supuesto, en un paraje fantástico. La cena, fue abundante, entre el entrante, el primero, el segundo y el postre, sentía que tenía el estómago tan lleno que no neceseitaría comer más en días. Con la tripita llena y mucho cansancio, nos acostamos a eso de las 22:00 y dormimos felices.

Cabra montesa

7:00 del segundo día. Nos levantamos sigilosamente, nos ponemos las frontales (por aquello de no encender las luces y molestar al resto), nos vestimos como podemos, y cogemos nuestras mochilas algo aligeradas al fin. A las 8:00 partimos hacia Mulhacén. Seguimos una vía un poco más directa, que asciende junto al río Mulhacén hasta llegar casi a la arista Noreste de Mulhacén. Desde ahí, camino en zig-zag hasta la cumbre. Sopla viento fresco pero vamos bastante bien.” ¿Altitud José?” “Quedan 150 metros para la cima”. Menuda nuestra sorpresa cuando, en un par de minutos llegamos a lo que sin duda alguna era la cima del Mulhacén. “¿Has calibrado el altímetro antes de salir?” “Ups”. Bueno, en aquel entonces pensé que mucho mejor, jeje; fue como haber hecho unas ascensión de 150 metros al instante, ¡que alivio! Para nuestra sorpresa, llegamos perfectamente, sin cansancio alguno, y en un tiempo que era realmente bueno. Ahora mismo, sinceramente, no recuerdo cuál fue, pero sí recuerdo que era bastante menos del que nos estuvieron comentando otros montañeros. Así que muy contentos, habíamos salvado 1000 metros de desnivel con bastante buen ritmo. Habría que hacer tiempecillo antes de bajar, así que disfrutamos con calma de la cima durante una horita. Charlamos con otros montañeros, tomamos nuestros bocatas, nos tumbamos a sol…

Y para abajo. Bajamos por la ruta normal, la que pasa por el “falso Mulhacén” y da un poco más de rodeo, pero a cambio ofrece unas vistas mucho mejores. Esa noche también dormiríamos en el refugio.  Y me acordaré de esa noche, por un bicho cabrón que debió meterse en mi saco y me dejó lleno de picotazos por todos lados, menudos diitas pase por culpa del bicho cabron… Intenté compensar mis males tomándome el ansiado bocata de jamón de Trevélez con aceite y tomate. “Oooooooooh, glooooooooriaaaa bendiiiiitaaaaa”. Pensareis que exagero, pero de los mejores bocatas de mi vida; me supo a… nose, creo que así debe de saber el cielo. Mmm, que rico, que rico; es que el jamón serrano me supera.

Bueno, he resumido bastante. Pero sólo quería daros una idea de cómo viene a ser ascender Mulhacén. Es una tarea sencilla, sobre todo desde Capileira, y desde Trevélez es una buena excursión que no dejará con mal sabor a nadie. Y para los maquinotes, siempre pueden subir también Veleta; nosotros nos quedamos con ganas, pero bueno, así tenemos excusa para volver, y coger y subirnos los dos picos. Un saludo a todos. Nos vemos otra vez en el blog el próximo miércoles.

1. Primeras pedaladas / Ruta MTB: Miraflores, de puerto a puerto

¡Hola compañeros!

Antes de comenzar…
Me alegro de veros nuevamente por aquí. ¡Por fin vamos a empezar con cosas verdaderamente interesantes! Después de las presentaciones de la semana anterior, este miércoles vamos a empezar a tratar temas puramente deportivos. Cuando comencé a escribir este blog, me planteé muchisimas cuestiones como “¿Cuál es la mejor forma de abordar cuatro deportes en un mismo blog?” o “¿Cómo puedo hacerlo entretenido tanto para los ya iniciados en estos deportes como para los que no lo son?”. Bueno, ante la primera pregunta, he concluido en que es mejor ir abordando semanalmente un único deporte, de forma que cada mes se traten siempre escalada, trekking, running y MTB. Como respuesta a la otra pregunta, he tomado la medida de dividir cada publicación en dos partes; la primera será una iniciación al deporte en sí (material necesario, cómo empezar, etc.) y la segunda tratará sobre las salidas que haya realizado. No me entretengo más, ¡al lio!

Primeras pedaladas…

Podía haber empezado hablando de cualquier deporte,  pero tenía especial empeño en comenzar hablando de la bicicleta de montaña. ¿Por qué? Bueno, dentro del mundo del montañismo se suelen incluir multitud de disciplinas: esquí, escalada, alpinismo, trekking… Pero muchas veces es esta lista se suele olvidar un deporte con tanto potencial como es el del ciclismo de montaña. A mi me sorprende, de hecho, que en una página como Desnivel la Mountain Bike (MTB) quede recluida a secciones como los raids de aventura. Prefiero pensar que no la han concedido una sección porque, sencillamente, tendrían tantísimo de que hablar que requeriría una web completa. ¿Exagero? Bueno, os daré tiempo para que saqueis vuestras propias conclusiones. De momento descubramos un poco más sobre la bici…

Para empezar, he de decir que la bicicleta de montaña es un deporte en el que es tremendamente sencillo iniciarse. A priori, basta con saber montar en una bici cualquiera. ¿Qué diferencia hay pues entre la práctica del ciclismo de montaña y cualquier otra modalidad? En primer lugar, la bicicleta de montaña nos permite discurrir por cualquier tipo de terreno y, por tanto, permite realizar recorridos mucho más variados e intensos que los que nos permitiría una bici de carretera. En carretera, las distancias suelen ser muy largas y los desniveles y las pendientes elevados. En montaña, distancias y desniveles se reducen sensiblemente; pero esto no quiere decir en absoluto que sea menos intenso, es más, ascender una cuesta prolongada y de desnivel apreciable es mucho más duro por pistas o senderos que por carretera. En calidad de montañeros, la bici de montaña nos ofrece acercarnos a la naturaleza de una forma intensa y excitante; pudiendo realizar recorridos mucho mayores que los que haríamos en trekking. De los cuatro deportes que trataremos, será el que ponga la chispa de velocidad y emociones intensas.

Bien, quieres empezar a practicar de verdad MTB, ¿qué necesitas? Bueno, lo primero y más importante es una buena bici de montaña. Hablemos de precios. Si de veras quieres coger la bici más de dos veces por semana y hacer recorridos que no sean un simple paseo por el campo, un precio por encima de los 500 euros implicará ahorrarte disgustos con problemas mecánicos y no tener que cambiar elementos a los dos meses porque ves que necesitas componentes de una gama superior. Dentro de las bicis de montaña, podemos hablar de dos tipos: rígidas y dobles. La rígida es la MTB tradicional, teniendo el cuadro la forma de toda la vida, mientras que la doble es aquella que tiene una suspensión trasera además de la horquilla delantera. Hablemos con sinceridad. Si vas a empezar, empieza con una rígida. Las dobles sólo tienen ventajas cuando se tiene un nivel técnico más avanzado y, además, no vas a tener una buena doble hasta no gastarte cantidades cercanas a los 900 o 1000 euros. Por 600 euros la bici rígida debería ofrecerte: horquilla delantera regulable [y seguramente con bloqueo], un cuadro de aluminio ligero, un buen cambio, un buen desviador y un peso total por debajo de los 13 kilos. ¿Frenos de disco o los tradicionales de V? De disco sólo si son hidraúlicos. Los de V son bastante eficaces, más ligeros y requieren un mantenimiento menor (costes más reducidos), de forma que para empezar no es una mala elección. ¿Cuál es un buen cambio y desviador? Lo más normal es que encontreis compononentes Shimano (también está SRAM pero interesan más para bicis de gama alta, donde son más competitivos), de modo que la escala de componentes ya de por sí buenos, ordenados de “bastante bueno” a “excelente” son: Deore, Deore LX, XT, XTR. Sobra decir que esto también afectara al precio. Para comenzar, cambio desde Deore y desviador desde Deore LX. Una gama más alta suele garantizar menos problemas durante un periodo más largo… ¡o al menos eso dice la leyenda!

Ya tienes tu bici. ¿Qué más? Casco, sin duda alguna. Al contrario que en la escalada, en el ciclismo el casco es tan comunmente aceptado que de hecho te ganarás más de una crítica del resto de la comunidad ciclista si no lo llevas. No dudes en que es imprescindible; una caída se puede sufrir de la manera más tonta (no hay ciclista que jamás se haya caído), así como el golpe de una rama, una ‘china’ que sale disparada, etc. Desde 20  euros puedes tener un casco de calidad, homologado. ¿Más? El culotte, con su cómoda badana que ahorrará a tu trasero muchos momentos de dolor. También maillot, o en su defecto una camiseta transpirable y cómoda. ¿Más aún? Gafas, no las usa todo el mundo, pero sí la mayoría. Es una elección aconsejable totalmente, además de protegerte del sol te salvarán de la lluvia, insectos, polvo y alguna piedrecita que salga disparada hacia tus ojos. En principio ya bastaría. En el caso de que tu bici lleve pedales automáticos necesitarás las zapatillas convenientes. Hoy día, el 80% de los ciclistas de montaña optan por los automáticos; aunque hay gente, como es mi caso, que siguen defendiendo unos pedales tradicionales con cuña. No me meto en líos, cuestión de gustos; es una decisión muy personal.

Bueno, ya tienes todo lo básico. ¡Ahora habrá que amortizar la inversión! Para empezar, haz rutas tranquilas por zonas conocidas; caminos anchos, de buen firme y poco desnivel. ¿Distancias? Para empezar no vendría mal que tras unas cuantas salidas llegues a realizar los 20 kilómetros con comodidad. A partir de ese punto, intenta ir aumentando la distancia progresivamente, hasta llegar a los 35 o 40 km. Una vez llegues a ese punto es un buen momento para entrenar más en recorridos con desnivel y más cortos. Dos consejos muy breves: mantén el culo pegadito al asiento en las subidas (y más abajo si es posible) y en los descensos frena con el freno trasero (el delantero puede hacerte perder el control, úsalo sólo para apoyar al trasero cuando no baste). Llegarás a hacer recorridos más o menos variados de unos 35 km. Ese será un buen momento para empezar a rodar en compañía de gente más preparada…

No hay mejor forma de aprender mountain bike que en compañía. ¿Dónde encontrar gente? ForoMTB.com es un lugar bastante bueno para encontrar gente de toda España. Asegúrate de que sepan que estas empezando en esto, háblales de distancias que recorres y tiempos. Hay que empezar con calma, mejor un grupo que realice salidas tranquilas. A partir de este punto, te dejo un poco que te aventures; seguiremos hablando mucho más en profundidad sobre la bici de montaña cuando hayas comenzado a rodar de forma más habitual y puedas comprender mejor los consejos. Hasta entonces, ¡disfruta de las pedaladas!


Ruta: Miraflores de la Sierra - Puerto de la Morcuera - Puerto de Canencia

Miraflores, ascenso al puerto de la Morcuera

Aparcamiento del camino Fuente del Cura, en la madrileña localidad de Miraflores de la Sierra. Es domingo, 9 de la mañana y el cielo está bastante cubierto. A la izquierda parte un sendero que asciende hacia el Puerto de la Morcuera. Esperamos la llegada de todos los compañeros del grupo y sobre las 9 y media, emprendemos la marcha. Sabemos lo que tenemos por delante, una prolongada subida de unos 10 kilómetros con únicamente un tramo final asfaltado que se corresponde con la carretera que cruza el puerto. Nos lo tomamos con calma. El lugar es increíble, el camino asciende entre un frondoso pinar y mientras vamos cogiendo altura tenemos unas vistas increibles sobre el pantano de Miraflores y las nubes que se forman por condensación sobre la ladera de la montaña. Pero no todo es suerte, a los 5 kilómetros la lluvia aparece, y con bastante fuerza…

Pero una de las leyes del ciclismo de montaña es la cabezonería. Aunque no puedas subir una cuesta porque te pesa el alma “tú sigue, tú sigue”, si te llueve a cántaros “tú sigue, tú sigue”; al menos hasta alcanzar un tramo más llano donde ponerte a cubierto y esperar a los compañeros. Momentos de duda e incertidumbre, ¿regresamos, seguimos? La lluvia cesa un instante, y decidimos seguir. Será una decisión acertada, porque aunque llueva ligeramente más tarde, la ruta será practicable. Total, seguimos adelante hasta finalizar el tramo  de sendero. Llegamos a la carretera, quedarán unos dos kilometrillos de subida hasta alcanzar un precioso cartel que certifica el punto más alto de la ruta “Puerto de la Morcuera,1.796 metros de altitud”. Foto de rigor, y a seguir.

Tomamos una pista forestal que realiza el recorrido entre los Puertos de la Morcuera y Canencia. En este tramo nos cruzamos con gran cantidad de senderistas y otros ciclistas; y eso que es un claro día de lluvia… pero, ¿quién se resiste a pisar la montaña un fin de semana? En este tramo pasamos algunas penurias, el viento sopla muy fuerte y nosotros, con equipación más bien veraniega (y algún cortavientos) nos quedamos helados al estar calados por la lluvia y sentir el frío viento en manos y piernas. Aún así, se nos hace un tramo entretenido, las vistas son muy chulas, se rueda con facilidad y el tiempo va mejorando poco a poco.

Puerto de Canencia, toca buscar el sendero que desciende la ladera. Gracias a nuestro buen amigo el GPS lo encontramos rápido, pero tendrá una sopresa no muy grata. Habrá un tramo bastante largo no ciclable, es decir, que hay un sendero de rocas aglutinadas como en una pedrera, y toca bajarse de la bici y descender andando. Sabíamos que había un tramo así, pero no teníamos ni idea de que fuera tan largo. Cuando uno tiene la idea de día de bici y no de trekking, encontrarse con estas sorpresas, no hace gracia. En fin, agarramos la bici y para abajo.

Y llegamos abajo. Como empezamos la ruta tarde, nos llovió, y esas cosas, el tiempo se nos echa encima, y queremos llegar a casita para comer, tumbarnos en el sofá y disfrutar de esas cosas que hacen maravillosos los domingos. Desdencemos, ya sobre la bici, hacia el helipuerto y tomamos la carretera rumbo a Miraflores, para llegar más rapidito.

Al fin Miraflores, ha sido una ruta cortita, unos 35 km, pero con un desnivel decente, un cahparrón y una buena caminata con la bici a cuestas que justifica nuestro cansancio. Al coche y vuelta a casa. A pesar de todo, nos llevamos una impresión muy buena de la zona; muchos senderos, en buen estado, un paisaje extraordinario, un buen desnivel y un puñadito más de kilómetros en el contador. Para ser uno de esos findes con “90% de probabilidad de precipitaciones…” según la web de la AEMET, lo hemos aprovechado bastante bien. Próximamente, más y mejor.

Os dejo la ruta en Wikiloc, ¡hasta la próxima semana!
http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=201460

¿Te atreves?

Bicicleta

Aunque no nos demos cuenta, en nuestro día a día hay una delgada barrera, invisible, imperceptible; una frontera que separa nuestra rutina habitual de nuestros verdaderos deseos y aspiraciones. Libertad, exploración, ¡aventura! ¿No has deseado llegar a donde ningún otro ha llegado? ¿No has buscado tus propios límites y los has intentado superar? ¿No has sufrido en pro de un objetivo noble y grandioso? ¡Ah! Si, eso es el auténtico espíritu aventurero. Y tu lo tienes…

Lo tienes porque has acabado en una página como Desnivel. Lo tienes porque continuas leyendo estas líneas. Tienes sed de aventura, pero te notas atrapado por esas cadenas que te unen a la vida cotidiana.Vale, el primer paso es reconocer que, como todos, tienes unas determinadas obligaciones que tienes que cumplir diariamente. ¿Hecho? Genial, porque quiero ayudarte a descubrir que la aventura empieza aquí mismo, sí sí, ¡a unos metros de la puerta de tu casa!

Evidentemente, en este mismo instante hay deseos que no vas a poder cumplir. Ahora mismo, no vas a poder ascender el K2. No vas a poder escalar el Naranjo. No vas a poder cruzar los Alpes en bicicleta. No podrás correr de costa a costa de los EEUU, ni hacer trekking por los Andes. Es más, hay infinidad de sueños que tardarán un tiempo en hacerse realidad… Pero no te preocupes, esos sueños están mucho más cerca de lo que crees. Mientras tanto, vamos a descubrir juntos que hay aventuras más humildes, pero no menos valiosas, y que podemos vivir sin sacrificar nuestros compromisos.

¿Te atreves? ¡Genial! Creo que lo mejor entonces será que me presente como es debido. Yo soy Lenny, un atareado estudiante universitario con una inmensa pasión por los deportes de aventura. Como no puedo hacer diariamente todos los deportes que me gustarían me he centrado en unos pocos: trekking, escalada, running y bicicleta. Mi deseo, y mi ilusión, es llegar a contagiarte mi amor por estas disciplinas. Y no sólo pretendo conseguir que te animes a practicarlas a menudo, sino que también pretendo hacerte comprender que puedes disfrutarlas sin renunciar a nada. Sólo necesitas una pizquita de voluntad y otra de pasión por la aventura, pero no me preocupa, ¡porque se que te sobra de ambas!

En ese caso tenemos una cita aquí, en los blogs de nuestros compañeros de Desnivel, cada miércoles. Semana a semana iremos descubriendo cada uno de estos deportes, en qué consisten, cómo practicarlos y dónde practicarlos. Comenzamos pues dentro de una semanita, tienes 7 días para ir soñando.

¡Hasta pronto!
Lenny